
Trebolarium
No te rindas, no te conformes con ser víctima
Te doy la bienvenida
La clase analiza cómo algunos consejos que parecen bienintencionados pueden estar cargados de violencia emocional. Esto ocurre cuando no buscan ayudar a la persona, sino manipularla, hacerla sentir culpable o dirigir su vida según los intereses del consejero.
Nuestro estado emocional influye en la manera en que recibimos un consejo. Cuando estamos tranquilos podemos detenernos y valorarlo, pero cuando sentimos miedo, ira o desesperación podemos aceptar impulsivamente la primera solución que nos ofrecen y arrepentirnos después.
Un consejo puede ser perjudicial cuando la persona no escucha toda nuestra historia, nos interrumpe, habla constantemente desde su propia experiencia o presenta su opinión como una orden. También debemos desconfiar cuando proyecta sus miedos sobre nosotros o intenta alejarnos de nuestros valores, creencias y objetivos.
La clase también aborda las ayudas que aparentemente son gratuitas, pero después se utilizan para reclamar favores. Cuando no hemos podido conocer ni aceptar previamente esas condiciones, la ayuda se convierte en una forma de manipulación que limita nuestra libertad para decidir.
La edad, la experiencia, los títulos académicos o el prestigio no garantizan que un consejo sea adecuado. Es importante valorar el contenido del mensaje y comprobar si la persona conoce realmente nuestras circunstancias. Nadie puede saber lo que necesitamos sin escucharnos, preguntarnos y comprender el problema completo.
Un buen consejero no pretende resolver nuestra vida ni imponernos su respuesta. Escucha, indaga y plantea preguntas para ayudarnos a encontrar nuestra propia solución. Su función es acompañarnos a afrontar el problema, respetando que la experiencia y la decisión pertenecen a quien está viviendo la situación.
La conclusión de la clase es que debemos escuchar los consejos sin entregar a nadie el poder de decidir por nosotros. Lo que sentimos, necesitamos, buscamos y soñamos debe ocupar un lugar prioritario en nuestra vida. El consejo más útil es aquel que fortalece nuestro criterio y nos ayuda a construir nuestro propio camino.
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